¿Qué es una emoción?
La palabra EMOCIÓN, viene del latín "MOTERE" (moverse). Es lo que hace que nos acerquemos o nos alejemos a una determinada persona o circunstancia.
Por lo tanto, la emoción es una tendencia a actuar y se activa con frecuencia por alguna de nuestras impresiones grabadas en el cerebro, o por medio de los pensamientos cognoscitivos, lo que provoca un determinado estado fisiológico, en el cuerpo humano. La emoción, es un sentimiento y sus pensamientos característicos que conllevan condiciones biológicas y psicológicas, así como una serie de inclinaciones a la actuación.
Todas las emociones son esencialmente IMPULSOS A LA ACCIÓN, cada una de ellas inclina al ser humano hacia un determinado tipo de conducta. En los animales y en los niños hay una total continuidad entre sentimiento y acción; en los adultos se da una separación, la acción no necesariamente sigue al sentimiento.
Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos del hombre cuando ve algo o una persona importante para ellos. Psicológicamente, las emociones alteran la atención, hacen subir de rango ciertas conductas guía de respuestas del individuo y activan redes asociativas relevantes en la memoria.
Fisiológicamente, las emociones organizan rápidamente las respuestas de distintos sistemas biológicos, incluidas las expresiones faciales, los músculos, la voz, la actividad del SNA y la del sistema endocrino, a fin de establecer un medio interno óptimo para el comportamiento más efectivo.
Conductualmente, las emociones sirven para establecer nuestra posición con respecto a nuestro entorno, y nos impulsan hacia ciertas personas, objetos, acciones, ideas y nos alejan de otros. Las emociones actúan también como depósito de influencias innatas y aprendidas, y poseen ciertas características invariables y otras que muestran cierta variación entre individuos, grupos y culturas
La emoción es un proceso psicológico que nos prepara para adaptarnos y responder al entorno. Su función principal es la adaptación que es la clave para entender la máxima premisa de cualquier organismo vivo: la supervivencia.
Como si fuera un sistema de alarma, nos señala las cosas que son peligrosas o aversivas, y que por lo tanto debemos evitar, y las cosas que son agradables o apetitivas, y a las que por lo tanto debemos acercarnos. Las emociones positivas son las que producen agrado y son motores de atracción; las negativas son las que producen desagrado, y son motores de rechazo.
Las emociones negativas están estrechamente vinculadas a la supervivencia. Quizá por eso su incidencia en las personas es mucho más potente que las emociones positivas. El efecto de las emociones negativas es superior (en algunos experimentos hasta 5 veces) en el estado de ánimo de los trabajadores que las positivas, aunque los eventos positivos ocurren con una incidencia mucho mayor (de 3 a 5 veces más).
Por su parte, las emociones positivas benefician los estados de ánimo y aumentan el rendimiento en el trabajo. El reconocimiento, por ejemplo, produce en el que lo recibe emociones positivas que aumentan su eficiencia, su autoestima y su predisposición al esfuerzo y al cambio. Es además
Tremendamente contagioso, existiendo innumerables investigaciones que prueban su utilidad. Por ejemplo, cuando los centros de atención al cliente muestran emociones positivas, los clientes reaccionan por contagio y están mucho más dispuestos a comprar.
La valencia de la emociones (positiva o negativa) puede utilizarse para su diagnóstico y gestión en contextos sociales. Éste es el planteamiento del modelo de gestión conocido como Feelings Management (Fernández, 2004). Se basa en el diagnóstico del estado emocional de la organización, al objeto de alinear las emociones de los diversos grupos que la integran con los objetivos organizacionales. Sus principales propósitos son, por un lado, visualizar el estado emocional de la organización y, por otro, proporcionar las herramientas de acción necesarias para revitalizar la ilusión, la unión y la confianza de sus miembros en momentos difíciles.




